Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos
Hace unos días en una cafetería talaverana asistí fascinado mientras esperaba una llamada telefónica a una conversación entre dos amigos. Ahí va:
- Para ti ¿qué es la felicidad?
A lo que respondió el amigo:
- La felicidad personalmente es disfrutar, simplemente, de mi pareja, tomar una copa con mis amigos, estar con la familia, ver ganar a mi equipo de fútbol, reír, divertirme con mis aficiones, crecer como persona, eso es la felicidad.
Tras su contestación el amigo le recriminó por qué hay ciertos individuos que se empeñan en rodearse de lujos que no pueden pagar y viven por encima de sus posibilidades, ya que, como se está demostrando, todo lo que poseen acabará poseyéndoles y se convertirán en esclavos de sus propios bienes. A lo que contestó:
- Mira, el mundo está dominado por los masones, que son una logia sionista judia que su único objetivo es dominar el mundo y crear un nuevo orden mundial o la actual globalización, mundialización o como la quieras llamar, en donde su primer paso es la alienación del ser humano mediante la sustitución de sus valores y principios por la adoración al becerro de oro, es decir, convertir a la persona en consumidores, seres superficiales, frívolos, vacíos y materialistas, o lo que es lo mismo: marionetas. Estas logias son los amos del mundo y todas las grandes decisiones mundiales pasan por sus manos: invasión de países, guerras, designación de presidentes de gobiernos, subida de impuestos y tipos de interés, atentados terroristas, escisión de naciones… y están formadas por políticos, banqueros, magnates de medios de comunicación y empresarios de multinacionales.
Yo permanecía atónito a tal explicación. Continuaba la conversación:
- El tinglado le tienen bien montado, los gerifaltes de los principales bancos mundiales son accionistas de las mayores empresas, estas a su vez son dueñas de los principales medios de comunicación y por ende, tienen el poder sobre los partidos políticos, que, estos, a su vez, son dirigidos por los banqueros que les financian las campañas electorales a cambio de favores a sus empresas. A esto se le llama usura. Y como esto es lo que hay ¡amigo! y no se puede hacer nada por cambiarlo, para que complicarme la vida, lo mejor es vivir al máximo el presente sin importar el futuro.
Ante semejante explicación tan auténtica e indiscutible su amigo dijo:
- Pero tú, sabiendo eso porque contribuyes a este sistema cruel, inmoral y despiadado que esta acabando con la esencia y dignidad del ser humano. No comprendes que tarde o temprano tú también caerás.
Y el amigo que estaba calentito continuaba diciendo:
- Pues mira tío…, se trabó,…no se puede hacer nada…
A lo que fue contestado:
- Pero con qué cara vas a mirar a las generaciones venideras cuando vean el panorama que has dejado y que no has luchado ni movido un solo dedo por cambiar, lo único que has hecho ha sido votar a los partidos del sistema cada cuatro años contribuyendo y siendo cómplice de todo esto. Ya sé que lo hiciste con buena intención pero eso quedará ahí. Si luchas puedes perder, pero si no luchas estas perdido. El mundo hasta hace nada se dirigía de otra manera y no por el sufragio universal, la mayoría no tiene porque tener la verdad. Y si piensas que las desgracias les van a ocurrir a otros, estas equivocado, tú también vas a perecer porque eres cómplice directo del sistema. Como dijera el poeta Bertolt Brecht:
"Primero se llevaron a los comunistas,
pero a mi no me importó porque yo no lo era;
enseguida se llevaron a unos obreros,
pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era,
después detuvieron a los sindicalistas,
pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista;
luego apresaron a unos curas,
pero como yo no soy religioso, tampoco me importó;
ahora me llevan a mí,
pero ya es demasiado tarde."
En ese momento con cara mordaz le miró a los ojos y salio su lado más honesto:
- Tienes razón, estábamos equivocados, el sistema liberal-capitalista esta acabado, he defendido lo indefendible durante años solo por tener una vida más acomodada y aburguesada mirando hacia otro lado sin importarme las injusticias que se estaban cometiendo, solo por ser más que mi compañero de trabajo, tener mejores cosas que el vecino, presumir, aparentar, vestir a la última… cuando la felicidad no estaba ahí, sino que está alrededor nuestro.
Por unos momentos los dos se callaron y ese silencio se rompió por un mechero que encendía un cigarro.
Y empezaron a hablar, no sin antes beber un trago de cerveza:
- Yo te aprecio como amigo pero he de decirte solo una cosa: el mal ya está hecho, ahora ateneros a las consecuencias. El que avisa no es traidor. No será por las veces que os lo he avisado de este sistema cruel e injusto, y es ahora cuando os estáis dando cuenta por el paro, indemnizaciones basura, falta de identidad nacional, desigualdad, delincuencia, inmigración masiva, desilusión, inseguridad, corrupción, sindicatos vendidos, banqueros sin escrúpulos, pobreza, hambre, miseria, especuladores, separatistas… mientras hubiera fútbol todo valía, pues que sepas que el imperio romano daba más pan y circo cuando más cerca estaba de su caída. Y ahora os lamentáis.
Como dijo José Ortega y Gasset:
“ser de izquierdas es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejia moral”
Personalmente durante mucho tiempo he vivido alejado de este sistema pero tuve que regresar a él para poder sobrevivir y tuve que rebajarme. Me costó tragarme mi orgullo y dignidad, aceptar decisiones y acciones que no compartía. Pues, ahora seréis vosotros los que vais a tener que tragar, esto no acaba más que empezar…
No sé como terminó la conversación porque me llamaron al móvil y tuve que abandonar la cafetería, pero no me dejó indiferente.
- Para ti ¿qué es la felicidad?
A lo que respondió el amigo:
- La felicidad personalmente es disfrutar, simplemente, de mi pareja, tomar una copa con mis amigos, estar con la familia, ver ganar a mi equipo de fútbol, reír, divertirme con mis aficiones, crecer como persona, eso es la felicidad.
Tras su contestación el amigo le recriminó por qué hay ciertos individuos que se empeñan en rodearse de lujos que no pueden pagar y viven por encima de sus posibilidades, ya que, como se está demostrando, todo lo que poseen acabará poseyéndoles y se convertirán en esclavos de sus propios bienes. A lo que contestó:
- Mira, el mundo está dominado por los masones, que son una logia sionista judia que su único objetivo es dominar el mundo y crear un nuevo orden mundial o la actual globalización, mundialización o como la quieras llamar, en donde su primer paso es la alienación del ser humano mediante la sustitución de sus valores y principios por la adoración al becerro de oro, es decir, convertir a la persona en consumidores, seres superficiales, frívolos, vacíos y materialistas, o lo que es lo mismo: marionetas. Estas logias son los amos del mundo y todas las grandes decisiones mundiales pasan por sus manos: invasión de países, guerras, designación de presidentes de gobiernos, subida de impuestos y tipos de interés, atentados terroristas, escisión de naciones… y están formadas por políticos, banqueros, magnates de medios de comunicación y empresarios de multinacionales.
Yo permanecía atónito a tal explicación. Continuaba la conversación:
- El tinglado le tienen bien montado, los gerifaltes de los principales bancos mundiales son accionistas de las mayores empresas, estas a su vez son dueñas de los principales medios de comunicación y por ende, tienen el poder sobre los partidos políticos, que, estos, a su vez, son dirigidos por los banqueros que les financian las campañas electorales a cambio de favores a sus empresas. A esto se le llama usura. Y como esto es lo que hay ¡amigo! y no se puede hacer nada por cambiarlo, para que complicarme la vida, lo mejor es vivir al máximo el presente sin importar el futuro.
Ante semejante explicación tan auténtica e indiscutible su amigo dijo:
- Pero tú, sabiendo eso porque contribuyes a este sistema cruel, inmoral y despiadado que esta acabando con la esencia y dignidad del ser humano. No comprendes que tarde o temprano tú también caerás.
Y el amigo que estaba calentito continuaba diciendo:
- Pues mira tío…, se trabó,…no se puede hacer nada…
A lo que fue contestado:
- Pero con qué cara vas a mirar a las generaciones venideras cuando vean el panorama que has dejado y que no has luchado ni movido un solo dedo por cambiar, lo único que has hecho ha sido votar a los partidos del sistema cada cuatro años contribuyendo y siendo cómplice de todo esto. Ya sé que lo hiciste con buena intención pero eso quedará ahí. Si luchas puedes perder, pero si no luchas estas perdido. El mundo hasta hace nada se dirigía de otra manera y no por el sufragio universal, la mayoría no tiene porque tener la verdad. Y si piensas que las desgracias les van a ocurrir a otros, estas equivocado, tú también vas a perecer porque eres cómplice directo del sistema. Como dijera el poeta Bertolt Brecht:
"Primero se llevaron a los comunistas,
pero a mi no me importó porque yo no lo era;
enseguida se llevaron a unos obreros,
pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era,
después detuvieron a los sindicalistas,
pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista;
luego apresaron a unos curas,
pero como yo no soy religioso, tampoco me importó;
ahora me llevan a mí,
pero ya es demasiado tarde."
En ese momento con cara mordaz le miró a los ojos y salio su lado más honesto:
- Tienes razón, estábamos equivocados, el sistema liberal-capitalista esta acabado, he defendido lo indefendible durante años solo por tener una vida más acomodada y aburguesada mirando hacia otro lado sin importarme las injusticias que se estaban cometiendo, solo por ser más que mi compañero de trabajo, tener mejores cosas que el vecino, presumir, aparentar, vestir a la última… cuando la felicidad no estaba ahí, sino que está alrededor nuestro.
Por unos momentos los dos se callaron y ese silencio se rompió por un mechero que encendía un cigarro.
Y empezaron a hablar, no sin antes beber un trago de cerveza:
- Yo te aprecio como amigo pero he de decirte solo una cosa: el mal ya está hecho, ahora ateneros a las consecuencias. El que avisa no es traidor. No será por las veces que os lo he avisado de este sistema cruel e injusto, y es ahora cuando os estáis dando cuenta por el paro, indemnizaciones basura, falta de identidad nacional, desigualdad, delincuencia, inmigración masiva, desilusión, inseguridad, corrupción, sindicatos vendidos, banqueros sin escrúpulos, pobreza, hambre, miseria, especuladores, separatistas… mientras hubiera fútbol todo valía, pues que sepas que el imperio romano daba más pan y circo cuando más cerca estaba de su caída. Y ahora os lamentáis.
Como dijo José Ortega y Gasset:
“ser de izquierdas es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejia moral”
Personalmente durante mucho tiempo he vivido alejado de este sistema pero tuve que regresar a él para poder sobrevivir y tuve que rebajarme. Me costó tragarme mi orgullo y dignidad, aceptar decisiones y acciones que no compartía. Pues, ahora seréis vosotros los que vais a tener que tragar, esto no acaba más que empezar…
No sé como terminó la conversación porque me llamaron al móvil y tuve que abandonar la cafetería, pero no me dejó indiferente.
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