La amistad
Con la edad y las circunstancias personales las amistades van cambiando y se puede llegar a tener varios grupos de amigos: colegio, barrio, pueblo, aunque siempre hay alguno de ellos con el que compartes especial amistad e, incluso, te sientes totalmente identificado.
Se suele decir que las amistades te eligen y permiten entrar en su círculo, pero no al revés. Y es que la elección de los amigos es una de las decisiones más importantes de la vida, ya que compartirás con ellos los mejores y peores momentos de tú vida, así como te pueden llegar a influenciar positiva o negativamente en determinados aspectos personales.
Pero con los años el círculo de amistades se va estrechando y, si antes tenías mogollón de amigos, poco a poco estos se van reduciendo hasta llegar a contarlos con los dedos de una mano.
Los grupos se van separando y florecen rencillas personales que años atrás eran impensables, y los únicas amistades que sobreviven son aquellas con las que compartes ideas, pensamientos, filosofía de vida, historias, experiencias, gustos, aficiones, etc. Y serán estos con los que compartirás el resto de la vida.
Los amigos sirven para disfrutar de la vida o ayudarte en momentos difíciles, pero, sobretodo, sabes que aunque no los veas lo importante es que siempre están ahí, porque tal y como dice el refrán: “quién tiene un amigo tiene un tesoro”.
Mis amigos y mis amigas has sido el mayor tesoro que he tenido nunca, y la mayoría de los mejores momentos que he tenido en mi vida los he tenido en su compañía. Personas que sabes que nunca te fallarán ni olvidaran en los momentos difíciles, porque entre nosotros hay un bien común: la amistad y la lealtad.