Treintañeros
Cumplidos los 30 años, muchas personas empiezan a replantearse su situación personal, profesional, sentimental… y echando la vista atrás, recuerdan todo lo que ha dado de sí sus primeros 30 años de existencia, así, como reflexionan sobre lo que quieren hacer con su vida en un futuro o hacia donde la quieren conducir.Y es que, hoy en día, los treintañeros/as sin pareja se han convertido en una generación de chicos y chicas que, si hace algunos años no se les consideraban jóvenes, en la actualidad, disfrutan de una segunda juventud. Me explico.
Tal y como está el mundo, debido al sistema liberal-capitalista en el que nos encontramos inmersos, en donde, el dinero es su máximo exponente, los jóvenes que tienen poco más de 30 años solteros son los que pueden disfrutar verdaderamente de la juventud, pues su situación económica es holgada y pueden permitirse caprichos que los comprometidos no pueden.
El retrato robot del treintañero sin pareja tiene rasgos definidos: clase media, estudios universitarios, tienen trabajo y viven solos en el piso que están pagando o de alquiler, aunque en algunos casos, comparten piso con alguien a quien conocen desde hace años.
Defienden un estilo de ocio que es prácticamente igual al que comenzaron a desarrollar al final de la adolescencia, y no buscan relaciones estables. Aunque cuando las encuentran, suelen aferrarse a ellas y reniegan poco a poco de todo el modo de vida anterior.
Cuidan su cuerpo, algo que quizás no hacían a los veintitantos. Acuden al gimnasio, se depilan, siguen alguna dieta para mantener la figura. En el vestir, adoptan las modas juveniles, siguen las tendencias de alimentos sanos, dejan de fumar y en cuanto a los excesos, si los hay, suaves y sólo algún fin de semana.
En materia sexual disfrutan de la libertad actual y de las relaciones esporádicas sin mucho complejo, y son frecuentes los ligues de una noche que se antojan especiales y luego no lo eran. Viajan mucho, tanto en vacaciones como durante todo el año.
En la película “días de fútbol” se describe a la perfección a estos personajes.
Estos son algunos ejemplos de sus características principales, aunque, en muchas ocasiones desearían disfrutar de elementos intangibles y cambiar la solvencia económica de su soltería por tener una pareja y disfrutar de ella, porque tal y como dice el refrán: “el dinero no da la felicidad”.






