25 julio 2006

Una tarde en el río Arbillas


Durante el verano y coincidiendo con los meses de julio y agosto, año tras año, suelo hacer el mismo ritual desde hace mucho tiempo: la visita al río de mi pueblo, el río Arbillas.

El citado río se encuentra a unos dos kilómetros de Poyales del Hoyo (Ávila) y es una de las gargantas más bonitas del Valle de Tietar, por el paraje natural donde se ubica, el entorno y su agua cristalina.

El río de Poyales esta cargado de historia, ya que debido al reducido término municipal de nuestro pueblo -el cual nos han robado los Ayuntamientos piratas de Candeleda y Arenas de San Pedro- el río Arbillas esta ubicado en el término municipal de Arenas, pero los Hoyancos desde siempre lo hemos considerado nuestro.

A lo largo de toda mi vida he visitado y disfrutado del río en verano y, como esta retirado del pueblo, los más jóvenes nos las apañábamos siempre para ir al río en cualquier medio excepto andando: bicicleta, moto o “haciendo dedo”.

Nos pasábamos toda la tarde en las distintas charcas que lo conforman: las virtudes, las cazuelas, el olivo, y los más valientes acudían a tirarse desde las piedras más altas que bordean el charco de los médicos o la muerte. Así como no podían fallar para los más afortunados o guapetones del grupo, la compañía femenina, la cual, solía recibirse en el charco de las hoyas, ¡podéis imaginaros para que! O sino había compañía de chicas, en ese mismo charco, nos escondíamos para flasearmos con hierbas de la huerta hoyanca.

Pero como todo cambia con la edad, en la actualidad sigo visitando el río de mi pueblo, pero esta vez, la parte de arriba del río, por donde pasa la carretera; en donde se ubica uno de los puntos más significativos y divertidos del río Arbillas: El Chiringuito del Chiri.

Este sorprendente chiringuito esta localizado en la primera línea de río, al lado del charco llamado las cazuelas y es regenteado los meses de verano por un simpático y divertido personaje: el Chiri.

Allí, puedes pasártelo bomba toda la tarde, ya que es punto de encuentro de los personajes más peculiares de Poyales y acompañado de unos tintos de verano puedes pasar una tarde divertida, y sin darte cuenta pueden que te den las tantas sin haberte pegado ni un solo chapuzón.

Los clientes habituales nos solemos subir al chiri-nguito a eso de las cuatro y media de la tarde para tomar el famoso café-solo con hielo. Y a partir de las cinco empieza a llegar la gente. Yo suelo ir de los primeros para pillar un buen sitio pues, las tardes de expectación, se suele llenar de personajes ilustres y carismáticos por lo que es aconsejable pillar un buen sitio, -como con las sombrillas en la playa-.

Después del café, se comienza a degustar los licores, con alcohol claro, y se empieza a echar un vistazo a la barandilla del chiringuito en donde puedes ver a las tórtolas que se están bañando o tomando el sol. Hay ocasiones que si la tórtola es de buen ver, hay empujones y codazos por pillar una buena posición. Y en la tarde de los domingos suele aparecer algún que otro dominguero que, debido a lo resbaladizas que están las piedras y lo fría que es el agua del río, nos provoca alguna carcajada por sus curiosos movimientos.

Los clientes más fieles solemos ubicarnos al lado de la barra, pegados a la barandilla, en donde puedes divisar quien viene desde la carretera, los clientes del chiringuito y el charco de las cazuelas.

Y después de los licores, se empieza a tomar el producto más representativo de la casa: el tinto de verano. Los camareros te suelen ir apuntado las consumiciones que vas tomando y las que invitas, y alguna que otra vez, al pedir la cuenta te llevas un buen susto debido a su elevado coste, señal inequívoca de la cantidad que has bebido.

Los tintos se van acumulando y con ello van cambiando la percepción de las cosas, como la opinión sobre las bañistas, pues si antes una te parecía poco agraciada, ahora te parece un pivón o empiezas a largar y despotricar sobre los campeonatos de fútbol locales, el gobierno municipal o el proindiviso.

En cuanto a la música, se suelen poner las típicas canciones del verano, que son tarareadas por los más folklóricos. Y cuando quieres visitar el baño tienes que subir por las piedras hasta localizar un sitio en donde no te vean, con el riesgo que esto supone, debido a la peligrosidad de la combinación alcohol-piedras.

Y es que en el chiringuito no te aburres. En más de una ocasión me he bajado al pueblo un poco moco y sin haberme bañado en toda la tarde, eso sí, me he bañado por dentro.

Espero amigos/as que esta historieta os haya recordado viejos o actuales tiempos. Si el próximo día pasáis por allí y me queréis conocer, ya sabéis donde encontrarme. Para más señas: tinto de verano en una mano, en la otra un cigarro, mirada distraída, aspecto desenfadado, bañador de colores, y, lo más importante: amistad y buen humor.


17 julio 2006

Y Kipling me dijo “Si”


“A los pueblos no los ha movido nunca más que los poetas, y ¡ay del que no sepa levantar, frente a la poseía que destruye, la poesía que promete!”

En esta ocasión, tengo el placer de ofreceros uno de mis poemas favoritos: "Si" de Rudyard Kipling. Este poema ha sido para mí una guí­a espiritual y personal a lo largo de mi vida. Que lo disfrutéis:
Si
Si guardas en tu puesto, la cabeza tranquila,
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca, las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado, no engañas,
Si no buscas mas odio, que el odio que te tengan...
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres,
Si al hablar no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo.
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si tropiezas el triunfo, si llega tu derrota,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofismo del orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría,
tus ganancias de siempre, a la suerte de un día,
y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.
Si logras que tus nervios y el corazón te asistan,
aun después de su fuga, de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no quede nada,
porque tú lo deseas y lo quieres, y mandas.
Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llegue a hacerte la herida,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa.
Si llenas un minuto envidiable y cierto,
de sesenta segundos que te lleven al cielo...
Todo lo de esta tierra, será de tu dominio,
y mucho mas aún, serás hombre: hijo mío.

Rudyar Kipling (1865-1936) nació en India. En 1907 se convirtió en el primer inglés en ganar el premio Novel de literatura. A pesar de su profundo humanismo, Kipling tuvo en su época una visión ingenua, tanto del imperialismo inglés, como del norteamericano.

06 julio 2006

La vida es como el boxeo: "das y recibes golpes"

Quedamos a las ocho de la tarde en una cafetería próxima a la plaza de España de la localidad de Talavera de la Reina (Toledo). Nuestro entrevistado, Sergio Núñez Vadillo, natural de esta ciudad, nos ha citado aquí para realizarle una entrevista.

Llegamos a la cafetería "el arrecife" con diez minutos de antelación y nos acoplamos en una de las mesas de la entrada, al lado de un paragüero repleto de paraguas, pues estamos a primeros de abril y como dice el refrán: “en abril, aguas mil”.

Pedimos, tanto el fotógrafo que me acompaña como yo, un café calentito, y antes de que nos lo sirvan llega Sergio. Nos identifica de inmediato y nos saluda con el popular -hola-, a continuación se sienta en la única silla que queda libre en la mesa y comienza a hablar.

Sergio ha llegado un poco acalorado, pues ha venido corriendo, para no mojarse, desde el gimnasio en el cual práctica boxeo, y se da un par de minutos para recuperarse. Al momento llega la camarera con los cafés, y Sergio se pide un aquarius para recuperar energías.

Nuestro entrevistado, antes de que le empecemos a bombardear a preguntas, comienza a hablar, se nota que está un poco nervioso:


Pues si, soy de aquí de Talavera, pero mi infancia la pasé en un pequeño pueblo de la provincia de Ávila llamado Poyales del Hoyo, en el cual viví hasta los nueve años. Después nos vinimos a vivir a Talavera mis padres y yo, ya que a mi padre le habían trasladado por motivos de trabajo.

Al principio no me gustaba Talavera, porque estaba acostumbrado al campo y aquí estaba totalmente cohibido y no podía campar a mis anchas sin el consentimiento de mis padres. Suerte que íbamos todos los fines de semana al pueblo y era allí donde disfrutaba, pero poco a poco, me fui acostumbrando a Talavera y empecé a cogerle el gustillo a eso de vivir en la ciudad.

Por otro lado, empecé a tener amigos y las cosas fueron cambiando hasta llegar al instituto y, posteriormente, pegar el salto a la Universidad, pero, para ello tuve que irme a vivir a Madrid. Quería estudiar Marketing y en Talavera no tenía esa posibilidad, por eso a los 20 años con el consentimiento y dinero de mis padres, que fueron los que me financiaron los gastos, suerte de ser hijo único, me dispuse a cambiar de nuevo de hábitat y comenzar, lo que a la postre, y hasta la fecha, han sido los mejores años de mi vida.

Las primeras semanas en Madrid fueron duras pero, como la vez anterior, conseguí acostumbrarme y echarme nuevos amigos de los que no me despegaba “ni a tiros”. Salimos mucho, sobre todo los fines de semana hasta altas horas y nos invitaban a muchas fiestas, sobre todo en colegíos mayores como el nuestro.

En cuanto a las notas no iban siendo muy buenas, pero conseguí acabar la diplomatura en tres años, con la satisfacción que esto suponía para mis padres.

Y entonces comenzó, una vez más, una nueva etapa de mi vida: la laboral. Que como para casi la mayoría de los jóvenes es difícil, pues no encuentras trabajo fácilmente y hasta la fecha de hoy, he andando rondando por varios trabajos, todos ellos, en Talavera que es la ciudad en la que quiero vivir.

Sergio continúa hablando sin parar, salvo los escasos segundos que se detiene para dar un sorbo del aquarius que ha pedido.

Durante estos años me he llevado muchos golpes, sobre todo decepciones y traiciones, pero siempre he conseguido sobreponerme y levantarme del ring. La vida te da muchos golpes pero lo importante es levantarse y luchar hasta el último asalto.

Sergio hace muchas metáforas con el boxeo, se nota que lleva dos años entrenando.

El último de estos golpes, me lo llevé hace unos meses cuando, después de cuatro años trabajando para una empresa local dentro del departamento de promoción, me despidieron por “decisión de empresa”. Fueron las escuetas y excusas que me pusieron los directores para despedirme improcedentemente.

Una vez más, empieza una nueva etapa de mi vida, ya que, desde hace unos días he empezado a trabajar en Toledo para la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en la organización del IX Congreso Nacional de Voluntariado.

Desde siempre he sido una persona muy meticulosa y organizada, por ello la organización de actos y eventos es una actividad que me fascina y se me da genial; y he tenido la oportunidad de entrar a trabajar en la organización de este acto, lastima que solo sea por ocho meses el contrato.

En fin, os dejo que me preguntéis, que hasta ahora no os he dejado hablar…