14 julio 2009

La luz de Félix

Durante varios días he estado trabajando en Toledo en la producción del espectáculo audiovisual “Toledo Lux El Greco” que se realizó en diversos puntos de la ciudad imperial: Puerta de Bisagra, Puerta del Sol, Plaza de Zocodover y Plaza de la Catedral, fue allí, en este último enclave donde conocí al personaje típico que ha sido victima del sistema injusto e indiscriminado que padecemos, su nombre es Félix.

Pues la torre de control de la Catedral se localizó justo delante del banco donde vive nuestro amigo, invadiendo de esta manera su espacio vital e interrumpiendo su estilo de vida aburrido y sombrío.

Pero para mí sorpresa Félix lo acepto con especial simpatía ya que de esta manera rompía su vida anodina y tenía un nuevo motivo para distraerse. Desde el primer momento se mostró voluntario para ayudarnos en la carga/descarga de material o vigilar los equipos audiovisuales lo que me llevo a empezar a conocer su peculiar estilo de vida: la mendicidad.

Félix lleva en la calle varios años, al morir su madre se quedó solo sin posesiones y al no tener familiares se quedo en la calle. Los supuestos “agentes sociales” le dieron la espalda, los centros de acogida están desbordados o pendientes de ayudar a individuos procedentes de tierras extrañas antes que a los nacionales y por otras circunstancias de la vida nuestro amigo se vio obligado a mendigar.

Su casa es un banco situado en la plaza de Catedral al lado de un tenderete de postales y sus muebles unas bolsas donde recopila elementos que recauda en los cubos de basura o albergues. Pero a pesar de vivir en la calle cuida su aspecto, pues la dignidad nunca hay que perderla a pesar de no tener techo.

Durante los días que duraron los ensayos y espectáculos Félix se volvió a sentir útil para la sociedad que le había dado la espalda pues nos ayudaba a vigilar el material y como recompensa recibía propinas o comida. A pesar de eso, Félix se quejaba de que nadie le había ayudado y que los políticos del sistema pasaban delante de su banco todos los días sin dirigirle la mirada, porque su falta de conciencia y escrúpulos no les permite ningún tipo de caridad ante el prójimo.

La vida de Félix ha sido dura, trabajó como vigilante de seguridad durante muchos años, vivió en Lanzarote y al regresar a Toledo, en concreto al barrio de Santo Tomé, murió su madre pero una parte de él también se lo llevo. Cuando me contaba el declive de su vida se me empezó a caer el mundo encima y la lección que he recibido en estos días no tiene precio porque hay cosas que solo se aprenden en la calle.

Los días del show Félix estaba especialmente feliz, se emocionó en repetidas ocasiones al ver el espectáculo y sentirse participe ya que con su pequeño granito de arena había contribuido que aquello se hiciera realidad aunque el último día se encontraba bastante triste porque volvía a estar solo.

España es un país donde se piensa poco. El pensamiento único impera en la sociedad y todo lo que salga de ese discurso políticamente correcto es tachado de retrograda o fascista. Un país que piensa poco es un país sin cultura. Pero los magnates es lo que quieren, ovejitas obedientes o marionetas calladas. De esta manera personas como Félix pagan los platos rotos de esos innombrables que nos rodean por todas partes y que, carente de sentimientos, se venden diariamente.

Por unos días Félix volvió a sonreír y, quizás, volvió la tener esperanza, pero lo que no sabe es que la lección de vida y humildad que me ha trasmitido es imborrable y que sus inquietudes quedaran plasmadas en esta plataforma canalla que es el blog Último asalto. Mucha suerte Félix.

29 junio 2009

III Aniversario

Ya se cumplen 3 años desde que emprendí esa brillante idea que fue abrir un blog de opinión personal para contar mis desdichas por esta aventura que es la vida y, sobre todo, expresar mis sentimientos. Porque pienso que de eso se trató en un primer momento, desahogarme escribiendo pero a posteriori se ha convertido en una plataforma rompedora de opiniones a contracorriente, o, mejor dicho, de verdades como puños.

Todo empezó a primeros del verano del 2006, yo trabajaba en Toledo y oí decir a un compañero que tenía un blog. Esa misma mañana indague sobre el sentido y objetivo de tener un blog, y decidí abrir uno personal para contar mis movidas y divertir al público.

Para comenzar empecé con una entrevista personal para presentarme y poner al día a los lectores desorientados sobre los tumbos que he dado por la vida. Posteriormente escribí el relato “una tarde en el río Arbillas” que tuvo una acogida extraordinaria, luego vino “aquellos maravillosos años”, la crónica de “miss y mister pelotazo 2006” o “fiestas en mi pueblo”. Todos ellos sirvieron como presentación del blog.

Los lectores me felicitaban, sobre todo porque les había servido para recordar viejos tiempos o rememorar “batallitas” que si no hubiera sido por el blog se hubieran perdido en el olvido.

Uno de los objetivos, desde el primer momento, ha sido dar a conocer mi pueblo, Poyales de Hoyo, entre todo aquel que navegando por la red se haya topado con el blog. Como el caso de una francesa que de jovencita vivió en Poyales y se marcho a vivir a Francia, emocionada me escribía para darme las gracias por hablar de Poyales.

He notado que mucha gente me ha felicitado y animado, lo que me llena de orgullo y satisfacción pensar que mis palabras no quedan en saco roto. En otros casos, se exponen artículos políticamente incorrectos que tienen como única finalidad remover conciencias o enjuiciar ciertas actitudes despóticas, prepotentes, injustas, aunque en algunas ocasiones me he llevado alguna que otra reprimenda o discusión.

Pasaba el tiempo y mi afición a escribir iba creciendo, por ello me inicié en escribir mi primer relato, cuya temática utilizada fue una afición que me apasiona: el boxeo. El relato lo denominé “contra las cuerdas” y dejó noqueado a más de uno, pero conseguí mi propósito: promocionar el boxeo al que siempre he considerado algo más que un simple deporte, sino una forma de entender la vida.

Pues si, el boxeo ha sido un tema del que he escrito insistentemente, ya que a este deporte le debo mucho como persona. Aquellos que no lo entiendan les invito a subirse a un cuadrilátero, no, mejor, con que tengan el valor suficiente de enfundarse unos guantes me conformo.

Aunque algunas temporadas no escribía nada, o solo escribía cuando me acontecían cosas en la vida que merecía la pena plasmar como “báilame el agua”. También he subido videos al blog de mis viajes por la vida, películas con mensaje encubierto o grupos musicales favoritos.

Creo que han sido tres años muy completos aunque también hay momentos en los que he estado a punto de tirar la toalla porque no veía ninguna repercusión entre los lectores, pero hace poco un chico me dijo en el pueblo que había leído el relato “16 cuerdas” y después de felicitarme y sentir que mi esfuerzo no había sido en balde aquí estoy de nuevo dando guerra y espero que sea por mucho tiempo. Además, durante este año he asistido a clases de guión cinematográfico y en septiembre estrenaré mi primer cortometraje, “DOSIS”, como guionista.

Por otro lado, este blog ha servido para denunciar hechos que no salen reflejados en los medios de comunicación o como yo suelo denominarles, la prensa del sistema, debido a que el pensamiento único imperante silencia determinadas ideas o actuaciones. Recuerdo aquel articulo “el día que no di la mano al Príncipe” fue buenísimo, por lo menos para mi ego.

Desde entonces mi vida ha cambiado mucho, pienso que el blog viaja en paralelo a mi vida o, mejor dicho, es una prolongación de mi espíritu, ya que mis emociones e inquietudes son trasmitidas por medio de esta plataforma rebelde, inconformista y provocadora. Mediante el blog se puede descifrar el estado anímico del que escribe o, en otros casos, procuro mandar mensajes ocultos para leer entre líneas.

En fin amigos, la celebración del III Aniversario es común, se cumplen tres años desde la primera aparición del blog canalla Último asalto: Verdad vs. Mentira y espero, de todo corazón, que esto haya servido para tener un vinculo de unión entre todos.

11 junio 2009

"Nací en el país equivocado para boxear"

Fuente: Agencia EFE. El español Javier Castillejo, ex campeón del mundo en dos categorías, es categórico en el momento del adiós al afirmar: "Nací en el país equivocado para ser boxeador".

El púgil, conocido también con el sobrenombre de 'Lince de Parla', está dolido por el trato recibido de las autoridades deportivas españolas y, ahora, justo cuando acaba de anunciar hace poco más de un mes su retirada de los cuadriláteros, "que no de los gimnasios", precisa, tras 21 años de carrera, habló claro.
"Es una pena lo que está sucediendo con este deporte en España, en otros tiempos un campeón de Europa era recibido por las más altas autoridades del país, ahora, por ejemplo, en mi caso, no me saluda ni mi vecino", comentó con cierta pena el ex campeón mundial de los superwelter y del peso mediano, quien aún piensa en una última velada, la de su homenaje.
"En este país no se tiene respeto por un campeón del mundo. He defendido la bandera española por todo el mundo y aquí no se me reconoce lo que he hecho", dijo Castillejo, con un deje de amargura.
Castillejo defendió su deporte con pasión. "Es un deporte noble. En el Reino Unido se enseña hasta en los colegios. Es una actividad con una normas muy definidas y rígidas. Existe la idea de que es violento y yo lo niego rotundamente. Admito que es duro, pero violento, lo que se dice violento, es el fútbol, al que no me atrevo a llevar a mi hijo de ocho años", señaló.
Javier Castillejo aseguró que se lo debe todo al boxeo. "Incluso mi mujer me la dio este deporte. La conocí cuando entrenaba en El Espinar (Segovia). Eran los tiempos en los que Poli Díaz estaba en la cima y yo estaba empezando".
El púgil nacido en Madrid y criado en el popular barrio de Vallecas se trasladó, junto a su familia, a Alemania, donde permaneció varios años. A la vuelta, se instalaron en la localidad madrileña de Parla, que fue la que le dio parte de su sobrenombre y donde vive en la actualidad.
Castillejo recuerda entre sus rivales especialmente a dos, al estadounidense Oscar de la Hoya, "el mejor rival que he tenido, era súper rápido, veloz, un auténtico superdotado para el boxeo", y al argentino Julio César Vázquez, "el más duro de los púgiles a los que me he enfrentado. Un zurdo muy rápido y muy fuerte".
El ex campeón insistió en que este momento "es el peor" del boxeo en España. "Hace falta que una televisión apueste por este deporte. Hubo un tiempo en el que las veladas de boxeo eran uno de los espectáculos más seguidos, según lo demostraron los índices de audiencia", dijo.
Y lo contrapuso con lo que sucede en países como Francia, Alemania, "donde hice mis últimos combates con el título mundial en juego", el Reino Unido o Estados Unidos, "auténtica meca del boxeo".
Negó, de forma tajante, que no exista afición. "Yo he metido a 15.000 personas en la plaza de toros la Cubierta de Leganés. Eso indica que hay gente a la que le gusta el boxeo", señaló.
Insistió en la importancia del nexo boxeo-televisión. "Crearía aún más afición. Habría más cantidad de practicantes, lo que daría púgiles con más calidad", aseguró Castillejo, quien tiene la intención de montar una escuela de boxeo en Parla (Madrid) para enseñar a los jóvenes la verdad de este deporte.
"Ahora los gimnasios están llenos de chicos y chicas que practican boxeo, pero con la única intención de hacer un deporte, sin ánimo alguno de llegar al ring", comentó, y añadió: "Este deporte es limpio, no existe el dopaje. Es imposible".
El ex campeón, quien se retiró con un palmarés de 72 combates (62 triunfos, ocho derrotas y dos nulos), no ve en España, en un futuro inmediato, algún posible sucesor como monarca mundial, aunque si apuntó algunos nombres como probables próximos campeones de Europa: Gabriel Campillo (supermedio), Juan Carlos Díaz Melero "Chupete" (ligero), Oscar Sánchez (pluma) y el ruso Petia Petrov (superpluma).
Y lo que tiene muy claro Castillejo es que no le gustan las películas de boxeo. "Hacen daño a este deporte", sentenció.

01 junio 2009

La Batalla de Talavera

De camino por la N-V antes de tomar el cruce hacía Poyales del Hoyo se localiza un monumento de grandes dimensiones en honor a la primera victoria aliada en la Guerra de la Independencia.
El monumento honorífico a la Batalla de Talavera se levanta en la falda sur del cerro de Medellín, punto neurálgico de la Batalla. Consta de tres monolitos de piedra, uno por cada una de las naciones que allí lucharon (España, Francia e Inglaterra). Grabados en la piedra se encuentran los nombres de los regimientos que lucharon en Talavera en el verano de 1809. Es perfectamente visible desde la carretera N-V. En el área de descanso construida alrededor del monumento se levanta, además del mismo, un pequeño monolito de cemento sobre el que se ha dibujado un esquema de la Batalla en cerámica.

La Batalla de Talavera tuvo lugar en las inmediaciones de Talavera de la Reina el 28 de julio de 1809 y enfrentó a los ejércitos aliados, España e Inglaterra, contra los ejércitos de Francia. En concreto fueron 34.000 españoles y 19.000 ingleses contra 50.000 franceses al mando de José Bonaparte. El General británico Wellesley logró la victoria a cambio de 6.000 bajas en su propio ejército, 1.200 en el español y 7.000 en el francés.

La citada batalla fue de gran trascendencia para lograr la expulsión de los invasores, es por ello que este Bicentenario se está celebrando en la ciudad de la cerámica con especial entusiasmo.
Por otro lado, Talavera de la Reina ha sido epicentro de otros acontecimientos históricos de elevada trascendencia para el futuro de España, como el inicio de la I Guerra Carlista en 1833. Cuenta la Historia que la primera persona que lanzó un ¡Viva Carlos V!, número romano que le hubiese tocado a don Carlos de haber llegado a reinar, fue un funcionario de correos de Talavera de la Reina, sólo cuatro días después del fallecimiento del Rey y de la legitimación de Isabel. El cartero en cuestión se llamaba Manuel María González y el Viva Carlista le costó su fusilamiento. La conspiración talaverana no dio mayores resultados, pero con el tiempo se alzaron dos grandes jefes militares en el norte peninsular provocando la causa y la guerra carlista.
Otro hecho a tener en cuenta es el casamiento en 1328 de Alfonso XI con María de Portugal. Entre los regalos que hace a la Reina se encuentra la ciudad de Talavera, a partir de esa fecha se tomará el nombre de Talavera de la Reina.

14 mayo 2009

El Capitán Alatriste

Corría el año 1998, ha llovido mucho desde entonces, yo vivía en Madrid, ya que cursaba los estudios universitarios, ¡que tiempos aquellos!, vivía en una residencia de estudiantes localizada en la Gran Vía madrileña justo encima del cine Coliseum, creo que esos años han sido hasta la fecha los mejores años de mi vida. Pero vayamos a lo que me propongo contar.

En el citado año emprendí la tarea de realizar por las tardes varios cursos de formación complementaria en distintos centros formativos de la Villa y Corte con el objetivo de ampliar mí cualificación y, por ello, me tiraba grandes tardes viajando por el subsuelo madrileño en el llamado por los indios “caballo de hierro”. Y como compañía de viaje decidí leer, pues era una manera barata de entretenerme. Para ello acudí a la biblioteca Conde Duque en donde en los largos pasillos de la citada biblioteca se confinaban un sin fin de libros: caballería, novela, amor, ficción, poesía, drama…

Y fue allí en donde descubrí a un personaje inusual para los tiempos que corren: el Capitán Diego Alatriste.

Cogí impulsivamente el libro, compuesto por tapas rusticas que me llamaron la atención, en la portada el citado Capitán con un largo bigote y una espada en su mano derecha, vestido de capa larga me desafiaba a un duelo. En la contraportada el autor, Arturo Pérez-Reverte, resumía el libro y con solo leer una frase me sentí totalmente identificado con el personaje en cuestión.

Esa misma noche en la mítica habitación 610 de la residencia ARTI comencé la aventura de leer la primera entrega del Capitán Alatriste y en tan solo un par de días y varios viajes en Metro termine de leer las batallas y desdichas de este carismático espadachín.

"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes...”

Con estas palabras empieza El capitán Alatriste, la historia de un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus aventuras peligrosas y apasionantes nos sumergen sin aliento en las intrigas de la Corte de una España corrupta y en decadencia, las emboscadas en callejones oscuros entre el brillo de dos aceros, las tabernas donde Francisco de Quevedo compone sonetos entre pendencias y botellas de vino, o los corrales de comedias donde las representaciones de Lope de Vega terminan a cuchilladas. Todo ello de la mano de personajes entrañables o fascinantes: el joven Íñigo Balboa, el implacable inquisidor fray Emilio Bocanegra, el peligroso asesino Gualterio Malatesta, o el diabólico secretario del rey, Luis de Alquézar. Acción, historia y aventura se dan cita en estas páginas inolvidables.

Posteriormente he seguido leyendo las siguientes entregas, un total de seis, al igual que vi la película “Alatriste” protagonizada por Viggo Mortensen en donde interpreta a un personaje bronquista del siglo XII que muere en la batalla de Rocroi.

Al Capitán Alatriste le tengo mucho que agradecer, pues fue el culpable de adentrarme en la lectura, ya que hasta entonces no tenía ninguna simpatía por los libros, además me acompaño muchas tardes por el subsuelo madrileño y conocí la historia y las calles del Madrid castizo del siglo de oro por medio de sus aventuras e, incluso, mi afición por escribir ha venido dada por mi afición a leer.

Desde entonces han pasado más de diez años, la vida ha dado muchas vueltas, y personajes valientes y honestos como Alatriste son sustituidos en la actualidad por otros personajes indignos que nos rodean por todas partes.

Este artículo de opinión personal no sé si pretende realmente rememorar la figura de Diego Alastriste o, por el contrario, recordar mi etapa vivida hace la friolera de diez años en Madrid. Prometo una próxima entrega en este blog de mis andanzas por la capital de España. No dejare títere con cabeza…